Analisis Rage


Analisis Rage


RAGE es el nuevo título de iD Software y Bethesda, potenciado por el nuevo motor de Carmack, el iD Tech 5. En un mundo devastado por el apocalipsis la humanidad continua existiendo, aunque volvió a un estado más salvaje. Al principio del juego vemos como un asteroide gigante va camino a la tierra. Como evidentemente Bruce Willis no estaba disponible para salvar al mundo, la única alternativa viable que vieron para que la humanidad sobreviva fue resguardar a algunas personas especialmente seleccionadas en arcas, en un estado de animación suspendida, que los protegerían del impacto, dejando librados a la suerte al resto de la humanidad. El argumento no busca en ningún momento ganar puntos por originalidad, en especial cuando tenemos en cuenta los nombres de las facciones: "La Autoridad" y "La Resistencia". Los personajes no se desarrollan en ningún momento del juego, no se siente ningún crecimiento en ningún nivel tanto del protagonista, que sufre del síndrome de Gordon Freeman al no decir ni una sola palabra, como de los diferentes personajes secundarios que nos vamos cruzando.

 

Sin embargo la historia logra sentar una mínima base como para sostener la acción del juego, haciendo que nuestras acciones tengan sentido, aunque fallando en impulsarnos a seguir avanzando para saber que pasa a continuación o sentir empatía por cualquiera de los personajes....por lo menos hasta el final, que es cuando el juego se empieza a poner interesante, pero su final abrupto y anti climático termina arruinando la experiencia. ¿Será una puerta a un DLC o a una segunda parte? Solo nos queda esperar para saberlo.

Lo que es interesante es encontrar los pequeños detalles que están sueltos a lo largo del juego, desde frases de los personajes, situaciones, hasta algunos ítems como el muñequito del marine de Doom o el comic de Doom – comic que realmente existe – que está leyendo alguien en un bar, lo cual por lo menos le agrega un poco de sabor.

 

El juego es un clásico FPS con algunos toques mínimos de RPG, al mejor estilo Bioshock. Podemos encontrar algo en todos los cuerpos de los enemigos que liquidemos, siempre y cuando no los hagamos estallar en pequeños pedacitos, como también ítems sueltos a lo largo de todos los mapas. Algunos ítems son inútiles y solo sirven para ser vendidos, mientras otros son de extrema utilidad a la hora de combinarlos para formar los ítems especiales. Por ejemplo, para hacer vendajes necesitaremos tela y antisépticos, entre otras cosas...pero el antiséptico es un ítem que se puede encontrar o fabricar a partir de otros ítems. Hay muchos otros ítems que se pueden fabricar, algunos son de carácter defensivo y otros ofensivo. Hay un ítem en particular cuya utilidad es abrir puertas, pero lamentablemente no forma parte sustancial en eljuego – salvo la primera vez que lo necesitamos usar – ya que las puertas que podemos abrir con este abrirán habitaciones que contienen municiones y armas....cosas importantes, claro está, pero no nos abren caminos alternativos.

El aspecto FPS del juego está bien logrado, lo cual era de esperar de los padres del FPS. Las armas se sienten bien diferentes, desde su poder de fuego hasta su efectividad a largo o corto alcance. La variedad se mantiene en lo estándar esperado para este tipo de juegos: revolver, ametralladora, rifle, escopeta, ballesta, granadas...nada se sale del guion, salvo tal vez los autos a radiocontrol explosivos, aunque no es algo que jamás hayamos visto antes. Es posible mejorar las armas, aunque las mejoras son únicas y no nos presentan diferentes alternativas que se adapten a diferentes estilos de juego, lo cual es una lástima. Las armas también cuentan con múltiples tipo de munición, algunas más efectivas en un caso que en otro, aunque por lo general no vamos a estar prestándole tanta atención a esto en el momento de la acción.

Por último tenemos el aspecto de conducción, algo que parece ser vital en el desarrollo y estilo de juego, ya que una importante parte del juego está vinculado a este aspecto. No solo que en varios momentos estaremos a bordo de un vehículo, yendo de un lado hacia otro por los caminos y autopistas en ruinas, sino que también hay eventos de competición en los cuales podemos participar – en algunos casos de forma obligatoria – para poder mejorar nuestro vehículo. Lamentablemente para el vehículo aplica la misma lógica mencionada anteriormente: todas las actualizaciones siguen una escala fija, donde un vehículo se ve reemplazado por otro mejor, sin que haya posibilidad de elegir entre varios que permitan diferentes estilos de juego. Existe la posibilidad de personalizar al vehículo, tanto desde el punto de vista funcional como el estético, pero las opciones son mínimas.

Al igual que Bioshock, el juego aparenta ocurrir en un mundo abierto, pero es solo una ilusión: el camino a seguir es siempre el mismo, no hay posibilidad de desviarse. Solo hay un camino que nos lleva del punto A al punto B, las ciudades son más bien poblados, muy chicos y con nula posibilidad de exploración y muy baja interacción.

La AI del juego se merece un párrafo aparte, sencillamente por lo genial que es. Los enemigos con armas de fuego corren tratando de mantenerse la mayor parte del tiempo a cubierto, dan ordenes a los gritos diciendo cual es nuestra posición. Aquellos armados con armas blancas, sean humanos o mutantes, corren zigzagueando erráticamente, saltan contra las paredes, se agarran de los techos para impulsar un salto hacia nosotros, haciendo que sea muy difícil apuntarles y que nos tengamos que mantener constantemente en movimiento. Si bien hay otros juegos donde los enemigos siguen este patrón de comportamiento, en ninguno se siente tan real como en RAGE.

 

Carmack generó un gran revuelo con sus declaraciones sobre el fin de la PC como plataforma de vanguardia en los videojuegos. Es una lástima que esta sea su opinión, porque el motor iD Tech 5 es increíble: los gráficos son de una calidad impactante, en especial los paisajes abiertos. El juego funciona con una fluidez sorprendente, sin poder percibirse en ningún momento una caída en los FPS. Las animaciones se ven muy realistas, sintiendo que toman en cuenta la elasticidad del cuerpo humano. Y lo mejor: no requiere DirectX 10 ni DirectX 11, por lo cual solo nos queda suponer que nos han vendido mucho humo estos últimos años.

Como contrapartida podemos destacar que los ambientes cerrados no se ven igual de espectaculares – aunque si se siguen viendo geniales – y que algunas texturas se ven medio borrosas cuando nos pegamos a ellas. Es una lástima que el juego no haya sido pensado para correr en una PC Gamer, porque hubiésemos visto una calidad infinitamente superior. Solo queda esperar y ver si el motor logra la aceptación que merece en la industria y veremos más juegos que lo utilicen.

RAGE es un excelente juego, cumpliendo al pie de la letra el manual del buen FPS. En su historia no busca ganar ningún premio, siendo esta muy básica. Tampoco se trata de un juego muy largo, ya que en unas 12 o 15hs es posible completarlo.

Su modo multijugador introduce algo de aire fresco, ya que se da completamente sobre los vehículos, algo completamente inesperado y que le agrega mucho valor. También cuenta con un modo cooperativo, con el cual es posible extender bastante la experiencia de juego.

Probablemente RAGE no será un nominado a los juegos del año, no creo que eso haya estado en los planes del equipo de desarrollo, pero definitivamente es uno de los juegos que hay que comprar antes del 31 de Diciembre.

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